¿Cuándo tiene sentido consultar?
- Cambios sostenidos en el ánimo, el sueño o el apetito.
- Aislamiento marcado o abandono de actividades que antes disfrutaba.
- Caída notoria en el rendimiento escolar sin una causa clara.
- Ansiedad intensa, irritabilidad o angustia que la familia no sabe cómo abordar.
- Autolesiones o ideas de hacerse daño — en este caso, la consulta es urgente.
¿Cómo es la primera consulta?
Suele incluir un espacio con el adolescente y otro con la familia, para entender la situación desde distintos ángulos sin que el chico o la chica sienta que se habla "de él" en vez de "con él". El objetivo de ese primer encuentro es armar un diagnóstico inicial y un plan, no resolver todo de una vez.
¿Qué rol cumple la familia?
Un rol activo, pero no invasivo: acompañar el tratamiento, sostener rutinas y estar disponible, sin necesidad de tener el control de cada detalle de lo que se habla en la consulta individual. Ese equilibrio se conversa caso por caso.
Nota: este contenido es educativo y general. No reemplaza una evaluación profesional. Si hay riesgo inmediato (ideas de autolesión), la consulta debe ser urgente, en guardia si es necesario.