Señales de que el estrés laboral ya afecta tu salud
- Cansancio que no se recupera con el descanso habitual — posible señal de burnout.
- Irritabilidad o desmotivación sostenida, incluso con tareas que antes te resultaban manejables.
- Dificultad para desconectar del trabajo incluso fuera del horario laboral.
- Síntomas físicos asociados —dolores de cabeza, problemas digestivos, insomnio— que empeoran en época laboral intensa.
¿Cuándo pasa de "mucho trabajo" a un problema de salud?
Cuando el malestar deja de estar atado a un pico puntual (un cierre, un proyecto) y se sostiene semana tras semana, o cuando empieza a aparecer ansiedad o ánimo bajo que no se explican solo por la carga de tareas.
¿Cómo se aborda?
El primer paso es diferenciar estrés laboral de un cuadro de ansiedad o depresión que el trabajo simplemente está destapando. Según el caso, el abordaje puede incluir psicoterapia, estrategias concretas de manejo, y tratamiento médico si los síntomas ya son sostenidos o intensos.
Nota: este contenido es educativo y general. No reemplaza una evaluación profesional.