No hace falta tener todo "ordenado" en la cabeza antes de venir, ni saber explicar con precisión qué te pasa. La primera consulta es, sobre todo, un espacio para empezar a poner eso en palabras — yo voy guiando con preguntas.
Cómo se coordina el turno
Se coordina por WhatsApp o por el formulario de turnos del sitio. No hace falta derivación de otro profesional ni ningún estudio previo para pedirlo — alcanza con las ganas de consultar.
Qué te voy a preguntar
La consulta arranca escuchando qué te trajo hasta acá, con tus propias palabras y al ritmo que necesites. A partir de ahí, voy completando el panorama con preguntas sobre:
- Cuándo empezó lo que sentís y cómo fue cambiando en el tiempo.
- Cómo estás durmiendo, comiendo y funcionando en el día a día.
- Tu historia personal, familiar y laboral o de estudio.
- Antecedentes médicos y psiquiátricos, propios y familiares.
- Si estás tomando alguna medicación actualmente, o si ya hiciste tratamiento antes.
No es un cuestionario cerrado ni un interrogatorio — es una conversación, y las preguntas van surgiendo de lo que me vas contando.
¿Hace falta preparar algo antes?
No es imprescindible, pero si tenés estudios médicos recientes, un resumen de tratamientos anteriores, o simplemente algunas notas sobre qué querés contar, ayuda tenerlos a mano. Si tomás alguna medicación, conviene anotar el nombre y la dosis exacta.
Cuánto dura y qué pasa al final
La primera consulta suele ser más extensa que los controles siguientes, porque hay que construir ese panorama completo. Al final, no vas a salir con un diagnóstico cerrado tomado apurado ni con un tratamiento decidido de forma unilateral: vamos a conversar juntos qué tiene sentido como próximo paso, ya sea empezar un tratamiento, pedir algún estudio adicional, o directamente que no hace falta nada por ahora.
Presencial o por videollamada: la misma dinámica
El formato de la consulta —lo que se conversa, el tiempo que lleva, cómo se arma el plan— es el mismo estés en el consultorio de Bancalari o te conectes por videollamada desde cualquier parte de Argentina. Lo único que cambia es el medio.
Después de la primera consulta
Venir a una primera consulta no te compromete a nada más. Es un espacio para evaluar juntos si hay algo para trabajar y de qué manera — la decisión de seguir, y cómo, se toma después, con más información de la que tenías al llegar.